miércoles, 2 de marzo de 2016

Ya no hay vuelta atrás, al menos en el corto o mediano plazo.
En los últimos años de nuestro país, se genero una división muy importante, que partió a nuestra sociedad en dos.
Lo malo de eso, fue que se hizo generando dos fanatismos. Los fanatismos no son buenos, por propia definición. Han generado, y parece ser sin retorno, una división y un enfrentamiento en la sociedad, que trasciende si algo esta bien o mal. Ya no importa la realidad, no importan los hechos, porque siempre una parte la vera mal y la otra bien, o viceversa.
Y una sociedad, o un país, no escapa a una regla común: ya sea en una familia,  en una empresa, en una pareja, o en un país como es en este caso, cuando hay una división no inteligente, sin dialogo posible y con un enfrentamiento asociado a  fanatismos, no hay solución.
Será entonces inevitable, leer y escuchar a diario de temas políticos, económicos y sociales mediante este fanatismo, mediante esta división definitiva de nuestro país. Una parte tira para cada lado, y cuando pasa eso, no se avanza en ninguna dirección, no al menos de forma constante.

Seguramente el país y la sociedad continuarán su camino, del modo que salga, del modo que se pueda, como hasta ahora. Quizás en algunas décadas mas maduremos y se pueda crecer. Mientras tanto, habrá que lidiar con esta situación y evaluar en que usar energías, y en que ni detenerse un minuto a analizar o perder tiempo.